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Ecuador, sangre indígena

Ecuador, un país con largo historial de saqueos al pueblo. Gobernantes y dirigentes, uno tras otro, han vendido a los ciudadanos.  Comerciaron con las vidas en la guerra del Cenepa, vendieron la soberanía a los intereses geopolíticos del momento, provocaron el corralito, por el cual cientos de nosotros tuvimos que buscar un sitio al otro lado del Atlántico, congelaron las cuentas bancarias y sumieron en la pobreza y desesperación a un país entero. Como hace tantos años, como en otras tantas luchas, han tenido que ponerse en pie nuestra ascendencia indígena, dando hasta su propia vida por manifestarse, por la libre expresión que hoy nos quitan. Han restringido las conexiones, han vetado canales de información, ocultado las agresiones  y muertes. La represión por parte de la policía y las fuerzas armadas no tiene compasión de las vidas. Esta vez el dirigente del momento, da lugar al decreto 883. Decreto por el cual el carburante en todo el país dobla el precio, pe...

El libre albedrío

Cuántas preguntas quedan por hacernos... " ¿Quién te condena y te arrebata la vida con todos tus recuerdos, tus aspiraciones, tus esperanzas y tus pensamientos? ¿Quién? En realidad no es nadie. Aquello era debido al orden de las cosas, a una serie de circunstancias. Es un orden establecido el que te mata, te arrebata la vida, te aniquila. " Estas preguntas las lanzaba el escritor de Guerra y Paz. A las que si añadimos la sabiduría y el sentir de la mujer que me crió diría: " Tú puedes ser ese elemento subversivo del orden de las cosas, puede ser tu mano tendida la que sirva de soporte al prisionero y a ti misma." Quizás ese sentimiento romántico idealista, siendo obrero e inmigrante pueda parecer loco e insensato. Pero, ¿cuántos años se nos impuso poner la otra mejilla? ¿Acaso no es momento de dar la mano y transmitir amor en pos de construir un mundo mejor, de perder el miedo a la libertad? No olvides que el amor y la lucha están por encima de las circ...

Días largos

Los días largos conforman una cierta melancolía en las horas de su atardecer, dispuestos a colmar el día de todo aquello que compruebe su grandeza frente a lo empírico, que gane sobradamente al cálculo. A desconocimiento de la falta de luz de los meses venideros, solo las notas parecen clamar la verdad tan desgarradora, cada golpe es una hora marchita, es el preludio de la trama central. ¿Que habrá en esa inocencia infantil que el corazón confiesa? Recordando las palabras de Becquér , "Hay momentos que a merced de una serie de abstracciones, el espíritu se sustrae en cuanto le rodea,y, replegandose sobre sí mismo, analiza y comprende todos los misteriosos fenómenos de la vida del hombre" . La caída de hojas secas murmura sobre nuestras cabezas, no hay forma de ahuyentar el frío ni el estrepitoso relámpago de cada ciclo. Pero las corrientes nos  llevaron a cobijarnos en la misma cueva de sueños, quizás la hoja que cayó a tus pies, confesó el entramado tejido de la ...

Las sombras

En ocasiones somos objetos de idealización y en otras de uso. Sin embargo; continuamos frente al río, entretejiendo pasiones vivas, colmando de inocencia un alma infante, cuya sonrisa no se repetirá, pues es extraordinaria en su momento y lugar. El reflejo de las vivencias en movimiento ante el cristal superpuestas al paisaje, se alimentan de la luz de la noche, y, quedando estas reducidas a figuras transparentes e intangibles cada vez más difusas ante el creciente crepúsculo, es imprescindible su recuerdo. En la oscuridad, dejé correr las lágrimas, que repentinamente brotaron de mis ojos. Me parecía que toda mi cabeza se diluía en agua clara, que iba goteando lentamente,   dejando tras de sí, la dulzura de una dicha incomparable. La Bailarina de Izú - Yasunari Kawabata  Pueden ya apagarse todas las luces, hoy como cada día, es un inicio... los acontecimientos casuales en su belleza, son motivos que pasan a formar parte de la composición de la vi...

Noches Blancas

Admiro cada detalle, el brillo, la forma, su luz. Este silencio y tristeza, son significado de amnesia, acabé olvidando donde me encontraba, y me hallé a las faldas de mi cerro, de mi montaña. Cada trozo de este suelo es sagrado en el sentir de mi pueblo. Todos los valles, lomas, llanuras y arboledas han sido santificados por algún suceso triste o feliz de días muy lejanos. Hasta las rocas que parecen mudas e inertes sudando al sol en la silenciosa costa, se estremecen con los recuerdos de sucesos conmovedores relacionados con la vida de mi pueblo. El mismo polvo sobre el que estáis ahora responde mas cariñosamente a sus pasos que a los vuestros, porque se ha enriquecido con la sangre de nuestros antepasados . Cada rincón de este bello paraje, contiene en su esencia las batallas y adoración a nuestras madres y padres. Cada elemento que aquí veis contiene alma y debe ser tratado como tal. La relación tan intensa entre el hombre y la mujer, en nuestra natura...

XXIX - VIII - XLVI

El tiempo rubato difumina en mil colores el crepúsculo de la tarde. Los recuerdos, algunos, cimientos de hoy, aprovechan para salir a flote... La naturaleza en su esplendor nos regalaba la vida. Las piedras de colores a coleccionar se escondían para hacernos la travesía más entretenida y los sonidos jugaban a distraer, a alborotar. Y allí, estabas tú, dispuesta a saltar de lo más alto, quizás añorabas hundirte y renacer. Volteabas a mirarme con la peculiar calidez con la que sólo una madre es capaz de expresar. Tus ojos buscaban incesantes los míos. No hacía falta emitir palabra para decirte lo inmensamente feliz que me encontraba. Me enseñaste a amar la naturaleza así como te amo a ti, madre de madres . No hay tierra que se te resista, no fue bastante dejar padres, hermanos, amigos y patria. Pudo más el amor que los días desolados de manos cansadas. Aunque las montañas no fueran las mismas y aunque el rocío desapareciera en tierra seca y estéril, abrías tus brazos. Fuiste el cá...

Tormenta de verano

Siempre hay alguna tormenta de verano, alguna nota entre el si y el re del piano. El agosto llega a su fin, la función de mostrar al mundo los días soleados y las vacaciones acaban. Lo superficial se desvanece, las profundidades del otoño están a la vuelta de la esquina. Las tardes en Moscú de Luke Faulkner, anuncian la despedida. No somos personalidades somos personajes, nos han despojado de los ornamentos brillantes, de las etiquetas y las aprobaciones. Ahora somos la verdadera poesía que intenta recoger la melodía exacta, la sintonía deseada. Se acabó la propensión a expresar la intimidad. La vida interior dista de cualquier manifestación plástica. Ahora es el momento en el que nuestras manos diseñan los sueños del mañana. Es ahora, cuando los ideales afloran y expresan su auténtica vitalidad. El verano no tiene un día,  este se ha convertido en lugar común. El verano no es más que la promesa no cumplida de primavera, un charlatán, en lugar de las noches embalsam...